Lúcida pesadilla

sara0305

Poeta fiel al portal
Rojo fue el día, la noche más azul…
Las estrellas cabalgaban en mis sueños
el duende dorado me halaba del pelo
el beso muerto revivió en mi cuerpo
la niña del saco lloraba en silencio.

La cruz parental se clavó en mi cuello
polvo de hadas, en mi vientre veneno.

Nada soy, nada fui, solo una palabra
el faro desviando a barcos de su ensenada
manzana hechizada en dientes de la dama.

Y el mudo ciego se aferra a un portento
me señala su dedo el centro de un cielo
si supiera que mis pies se hunden en arenas
no trataría de salvar a mi alma de su condena.

Si supiera de la calavera, aferrada a mi existencia…
 
Rojo fue el día, la noche más azul…
Las estrellas cabalgaban en mis sueños
el duende dorado me halaba del pelo
el beso muerto revivió en mi cuerpo
la niña del saco lloraba en silencio.

La cruz parental se clavó en mi cuello
polvo de hadas, en mi vientre veneno.

Nada soy, nada fui, solo una palabra
el faro desviando a barcos de su ensenada
manzana hechizada en dientes de la dama.

Y el mudo ciego se aferra a un portento
me señala su dedo el centro de un cielo
si supiera que mis pies se hunden en arenas
no trataría de salvar a mi alma de su condena.

Si supiera de la calavera, aferrada a mi existencia…

Sara muy buenos y sentidos versos a pesar de el estilo de estos versos me llega a través de ellos melancolía,es un gusto pasar te dejo besos y estrellas,Sandra
 
Tristeza y melancolía a la par en tu exquisito poema mi querida amiga Sara; tus versos son sublimer y de una maravillosa sonoridad que lo envuelve todo con su melancólica música.
Gracias y un abrazo cálido para ti.
 
Rojo fue el día, la noche más azul…
Las estrellas cabalgaban en mis sueños
el duende dorado me halaba del pelo
el beso muerto revivió en mi cuerpo
la niña del saco lloraba en silencio.

La cruz parental se clavó en mi cuello
polvo de hadas, en mi vientre veneno.

Nada soy, nada fui, solo una palabra
el faro desviando a barcos de su ensenada
manzana hechizada en dientes de la dama.

Y el mudo ciego se aferra a un portento
me señala su dedo el centro de un cielo
si supiera que mis pies se hunden en arenas
no trataría de salvar a mi alma de su condena.

Si supiera de la calavera, aferrada a mi existencia…
Melancolia sublime...., faro de parpados que en imagenes llenan el alma
de rocas cuarteadas y cuando la sombra lisa señala el aferro a una existencia de
dudas. bellissimo. felicidades. luzyabsenta
 

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