_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
Y la muerte se extendió sobre tu carne,
frágil, la piel vaciló, tomando el color del alabastro,
te encontré envuelto en sombras y sangre,
me permitiste enamorarme de lo oscuro e ignoto,
de la sombra, que al final eras, o el espejo roto de mis sueños.
Eras el fruto de mis pecados.
No eras esa pasión límpida y fragante,
eras muerte y negro árcangel, bello, pero mortal,
eras tentación, que latente, se trago todos mis deseos,
el peligro inminente de vivir en amor letal,
la mano dulce y torneada de una roja lujuria,
que horadó, no solo mi carne, tomó de mi alma lo inmortal,
al darme infinito placer y el divino dolor.
Me regalaste las estrellas y volví a nacer en las gradas de tu trono.
Escribo sobre piel con dedos en tinta sangre,
y los agudos brotes de mis llagas me elevan,
hacia algún infierno, en el cual tus manos formen,
con caricias el éxtasis de vivísimos colores,
que deslumbran y acuchillan, con devanadora poesía.
Nocturne.
frágil, la piel vaciló, tomando el color del alabastro,
te encontré envuelto en sombras y sangre,
me permitiste enamorarme de lo oscuro e ignoto,
de la sombra, que al final eras, o el espejo roto de mis sueños.
Eras el fruto de mis pecados.
No eras esa pasión límpida y fragante,
eras muerte y negro árcangel, bello, pero mortal,
eras tentación, que latente, se trago todos mis deseos,
el peligro inminente de vivir en amor letal,
la mano dulce y torneada de una roja lujuria,
que horadó, no solo mi carne, tomó de mi alma lo inmortal,
al darme infinito placer y el divino dolor.
Me regalaste las estrellas y volví a nacer en las gradas de tu trono.
Escribo sobre piel con dedos en tinta sangre,
y los agudos brotes de mis llagas me elevan,
hacia algún infierno, en el cual tus manos formen,
con caricias el éxtasis de vivísimos colores,
que deslumbran y acuchillan, con devanadora poesía.
Nocturne.