lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hebras de melancolía
bordan de silencio el aire,
cuando tu mirada calla
sin que la acaricie nadie.
Una sombra se estremece
al acariciar tu talle,
navega por tu cintura
y en tus sentimientos arde.
Es profunda la tristeza
que te moja y que te lame,
desea encontrar cobijo
y dentro de ti alojarse.
No dejes, mi niña hermosa,
que una pena te acobarde,
busca la alegre sonrisa
y unos ojos que te hablen,
lucirá de nuevo el Sol
y alumbrará tu semblante.