Franco Harris
Poeta recién llegado
Y se nos fue el tiempo...
risa tras risa se ha marchado
entre su mirada y la brisa, encantado
por la noche fresca se escapó
Y se nos fueron las horas,
de trago en trago sin demora,
una por una y el viento se enamora
de una película que ahora atesoras.
Que noche ha sido la de anoche...
iluminada por el arco de tus labios
y el baile trémulo de tus ojos
fumándome los nervios el manto azabache.
Me quemo en el fuego de tu cabeza
y me consumo en el humo que exhalas
abrazando de tu esbelta figura la certeza
de que para volar, no necesito tener alas.
Ciudad de coyotes húmeda y tranquila
reflejas mi emoción encharcada,
luz de lluvia anterior y maltratada,
son nuestras sombras una pareja que titila
Sin mayor compromiso que reír,
no existe la necesidad de huir.
risa tras risa se ha marchado
entre su mirada y la brisa, encantado
por la noche fresca se escapó
Y se nos fueron las horas,
de trago en trago sin demora,
una por una y el viento se enamora
de una película que ahora atesoras.
Que noche ha sido la de anoche...
iluminada por el arco de tus labios
y el baile trémulo de tus ojos
fumándome los nervios el manto azabache.
Me quemo en el fuego de tu cabeza
y me consumo en el humo que exhalas
abrazando de tu esbelta figura la certeza
de que para volar, no necesito tener alas.
Ciudad de coyotes húmeda y tranquila
reflejas mi emoción encharcada,
luz de lluvia anterior y maltratada,
son nuestras sombras una pareja que titila
Sin mayor compromiso que reír,
no existe la necesidad de huir.