Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lugar perdido en el tiempo.
Allí, cuando los días eran más claros
y el olor de los almendros inundaba
el mundo con el viento.
Allí, cuando la magia de tu risa
y el roce de tus manos
daban latigazos a mi joven corazón.
Ese lugar de juegos con las miradas
y de jadeantes deseos escolares...
Allí quedó la historia grabada,
mi corazón gravado de amor.
¿Qué puedo decirte hoy?
Se nos murió la flor.
Allí, cuando los días eran más claros
y el olor de los almendros inundaba
el mundo con el viento.
Allí, cuando la magia de tu risa
y el roce de tus manos
daban latigazos a mi joven corazón.
Ese lugar de juegos con las miradas
y de jadeantes deseos escolares...
Allí quedó la historia grabada,
mi corazón gravado de amor.
¿Qué puedo decirte hoy?
Se nos murió la flor.