drian
Poeta recién llegado
XVI Lúgubre
Silencio en la colina observo las aves
desplegar su vuelo sobre el inmenso maizal,
el cielo oscurece anunciando tu llegada, gotas
de sangre caen sobre mi piel, miro al cielo y
te veo descender envueltas en tus alas llegas a mí,
no distingo tu figura en la oscuridad, eres solo
una sombra que se acerca más y más, de repente
tu mirada se fija en mí, aun que deseo escapar mí
cuerpo se ha inmovilizado que podría hacer no
poseía el poder necesario para poderte vencer
clavas tu garras en mi ser arrancándome el alma y
dejándome caer en el espacio infinito de mis sentimientos
perdidos que a causa tuya ya no conocen el querer,
mutilaste mi espíritu, me descendiste al abismo
pero sigo con vida, mirando tus alas que se alejan al partir,
aunque me ayas destrozado aun así voy a seguir.
Silencio en la colina observo las aves
desplegar su vuelo sobre el inmenso maizal,
el cielo oscurece anunciando tu llegada, gotas
de sangre caen sobre mi piel, miro al cielo y
te veo descender envueltas en tus alas llegas a mí,
no distingo tu figura en la oscuridad, eres solo
una sombra que se acerca más y más, de repente
tu mirada se fija en mí, aun que deseo escapar mí
cuerpo se ha inmovilizado que podría hacer no
poseía el poder necesario para poderte vencer
clavas tu garras en mi ser arrancándome el alma y
dejándome caer en el espacio infinito de mis sentimientos
perdidos que a causa tuya ya no conocen el querer,
mutilaste mi espíritu, me descendiste al abismo
pero sigo con vida, mirando tus alas que se alejan al partir,
aunque me ayas destrozado aun así voy a seguir.