Alexandro
Poeta adicto al portal
Cierro mis ojos, y sueño con los tuyos mirándome,
cuando terminamos esa entrega de amor, bañados
por la luz de esa luna bendita, nuestra cómplice.
Siento mis dedos en cada tecla del piano, y sueño
con tus dedos corriendo apasionadamente en mi
rostro, y con fuerza en mi espalda.
Cada palabra que sale de mis labios, me lleva al
sueño de tu primer beso, donde mis mejillas quedaron
marcados, haciendo hoyuelos de pasión por ti en
cada segundo, solo para ti.
No puedo siquiera mirarme al espejo, porque solo
veo que tu llegas de atrás y me abrazas y con tus labios
recorriendo mi alma, con tus palabras, me haces temblar
y no puedo contener esta energía que me hace estallar
de un sentimiento, que mis ojos, mi piel, y mis labios
reclaman tu presencia, para amarte, no hoy, no mañana
sino por siempre.
Cada noche, con la luna cómplice nuestra, bañándonos
con su luz.
cuando terminamos esa entrega de amor, bañados
por la luz de esa luna bendita, nuestra cómplice.
Siento mis dedos en cada tecla del piano, y sueño
con tus dedos corriendo apasionadamente en mi
rostro, y con fuerza en mi espalda.
Cada palabra que sale de mis labios, me lleva al
sueño de tu primer beso, donde mis mejillas quedaron
marcados, haciendo hoyuelos de pasión por ti en
cada segundo, solo para ti.
No puedo siquiera mirarme al espejo, porque solo
veo que tu llegas de atrás y me abrazas y con tus labios
recorriendo mi alma, con tus palabras, me haces temblar
y no puedo contener esta energía que me hace estallar
de un sentimiento, que mis ojos, mi piel, y mis labios
reclaman tu presencia, para amarte, no hoy, no mañana
sino por siempre.
Cada noche, con la luna cómplice nuestra, bañándonos
con su luz.