Nano Guzman
Poeta recién llegado
Luna de abril
corazón soñador y senil
que todavía se enamora de mi
cada vez que me besa
en la sombra oscura
de todo aquello que fui…
Las raíces de tus ojos se incrustan
con tu mirar revivido, gestan
la flor nacida del árbol, fruto
envejecido de un amor bruto
que el tiempo fue puliendo,
moldeando, carcomiendo de a poco
hasta dejar solo el brillo
las palabras se enredan en tus labios
la cordura y la sensatez salen descalzos
a caminar por la nieve, te llevan
en sus hombros de piedra, te llevan
y se que nunca volverán
ni ellos ni vos.
Ni vos y yo.
Luna de abril...
y tu corazón dopado y febril
se aferra hasta morir, se aferra a mí
olvidando todo lo que fue
enterrando la semilla cruel
de un amor tan fiel
que se fue a morir
junto con ella bajo el candil
de una luna de abril…
corazón soñador y senil
que todavía se enamora de mi
cada vez que me besa
en la sombra oscura
de todo aquello que fui…
Las raíces de tus ojos se incrustan
con tu mirar revivido, gestan
la flor nacida del árbol, fruto
envejecido de un amor bruto
que el tiempo fue puliendo,
moldeando, carcomiendo de a poco
hasta dejar solo el brillo
las palabras se enredan en tus labios
la cordura y la sensatez salen descalzos
a caminar por la nieve, te llevan
en sus hombros de piedra, te llevan
y se que nunca volverán
ni ellos ni vos.
Ni vos y yo.
Luna de abril...
y tu corazón dopado y febril
se aferra hasta morir, se aferra a mí
olvidando todo lo que fue
enterrando la semilla cruel
de un amor tan fiel
que se fue a morir
junto con ella bajo el candil
de una luna de abril…