Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
Aquella tierna luna de miel
que pasamos en el campo
entre playa y barranco
saltando como un corcel
sin tristeza y sin tropel
en esa senda florida
donde fuiste elegida
en plenitud de primavera
para ser mi compañera
por el resto de mi vida.
Allí quedaron marcadas
esas imborrables huellas
con la luz de las estrellas
y la fresca alborada
siempre guardo tus miradas
porque me llenas de consuelo
cuando siento tu reflejo
entras a mi pensamiento
con tu corazón contento
porque tu eres mi cielo.
que pasamos en el campo
entre playa y barranco
saltando como un corcel
sin tristeza y sin tropel
en esa senda florida
donde fuiste elegida
en plenitud de primavera
para ser mi compañera
por el resto de mi vida.
Allí quedaron marcadas
esas imborrables huellas
con la luz de las estrellas
y la fresca alborada
siempre guardo tus miradas
porque me llenas de consuelo
cuando siento tu reflejo
entras a mi pensamiento
con tu corazón contento
porque tu eres mi cielo.