Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Graníticos bosques
de otoños eternos
enmarcan trincheras
en óxido acero,
la lucha perdida
en uno y mil ruegos
destila en el musgo
callado reverso.
Tendales de olvido
se cuelgan del cielo,
lo llevan las nubes
gestando silencio,
sin agua de lluvia,
ni rayo, ni trueno,
tan sólo navegan
con roto aparejo.
Caducan añiles
escamas que al vuelo
hiló una polilla
a torpes luceros,
ineptos orfebres
cosiendo con cieno
suspiros marchitos,
jirones añejos.
El sueño bosteza,
se ahoga en desidia,
ni un pulso le queda
tensando el alambre,
confunden fronteras
las tibias cenizas,
imprimen tristezas
que el tiempo atesora.
La luna señera
oculta su cara,
nocturnos de pena
le entonan los grillos
y el río sin lengua
se entierra, se esconde,
ni el llanto le riega
el árido cauce.
Mas mi alma pincela
con otros colores...
Dibujo cometas,
al grillo violines,
y al agua riberas
que en plata a la luna
su piel espejea.
¡Llenita me luce
su sombra morena!
Le pinto lunares
con polvo de estrellas
al traje flamenco
que grácil flamea.
Danzando en el aire
mi verso abandera,
mi risa revive,
mis lágrimas besa.
Última edición:
::...Tengo un cuento que habla de eso y nunca lo he subido,pero allá me llevaste con tu luna que la vistes hermoso.