Sinuhé
Poeta adicto al portal
¿En qué río?, ¿En qué piedra?
¿Con qué agua podré lavar este recuerdo?
Tal vez tú, luna; si quisieras.
Eterna luna de nácar; inmensa luna, de plata.
Tú bien conoces los caminos de este mundo mío,
véncelo en tu luz, derriba este frío puñal que me hiere y me lastima.
Este silencio profundo que me inunda.
Recorre con tu luz, fantasma blanco, redonda; nebulosa amarilla;
¿no entiendes del dolor? Astro elevado es cierto, eres;
pero yo soy pequeño, hombre y sencillo, breve.
Acúdeme, envuélveme en tu encanto, rescátame;
ilumina el agua, la losa que borre al fin mi nombre,
porque ya no quiero tener éste que tengo.
¿A quién puedo gritar?
si solo tú me oyes, entiendes, mi lenguaje;
loco, ¡atormentado!, ¡solo los locos hablan con la luna!
Y porque el recuerdo enloquece, bórralo;
límpiame esta marca de fuego, Oh luna;
Eterna niña de escarcha, nevada; sabia y buena.
¿Cuántas veces me has visto gemir? Entonces, apiádate.
Ilumina el manantial que borre este triste paisaje de la vida,
y regálame ese nombre que ahora no conozco,
que ya me cansa este que tengo.
Que ya no puedo más, luna, blanca escarcha.
Luna de mármol. Eterna luna de los mares de plata...
......
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¿Con qué agua podré lavar este recuerdo?
Tal vez tú, luna; si quisieras.
Eterna luna de nácar; inmensa luna, de plata.
Tú bien conoces los caminos de este mundo mío,
véncelo en tu luz, derriba este frío puñal que me hiere y me lastima.
Este silencio profundo que me inunda.
Recorre con tu luz, fantasma blanco, redonda; nebulosa amarilla;
¿no entiendes del dolor? Astro elevado es cierto, eres;
pero yo soy pequeño, hombre y sencillo, breve.
Acúdeme, envuélveme en tu encanto, rescátame;
ilumina el agua, la losa que borre al fin mi nombre,
porque ya no quiero tener éste que tengo.
¿A quién puedo gritar?
si solo tú me oyes, entiendes, mi lenguaje;
loco, ¡atormentado!, ¡solo los locos hablan con la luna!
Y porque el recuerdo enloquece, bórralo;
límpiame esta marca de fuego, Oh luna;
Eterna niña de escarcha, nevada; sabia y buena.
¿Cuántas veces me has visto gemir? Entonces, apiádate.
Ilumina el manantial que borre este triste paisaje de la vida,
y regálame ese nombre que ahora no conozco,
que ya me cansa este que tengo.
Que ya no puedo más, luna, blanca escarcha.
Luna de mármol. Eterna luna de los mares de plata...
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A ESTE BELLO FORO. BELLO ESCRITO DENTRO DE SU MELANCOLÌA Y COBIJADA BAJO EL MANTO DE ESA LUNA QUE TANTO NOS INSPIRA. UN PLACER ESTAR EN TUS LETRAS.
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