Abrahám Emilio
Emilio.
Oh corazón turquesa lírico y virginal,
mi horizonte y la guía del azul marinero,
puedes tú siempre eterno sollozar aguacero
o ser Cristo de amor leal, espiritual.
Luna, preciada dama, eres un pedestal
del cielo, te susurra un estelar lucero
un himno de las brisas, un náufrago velero
en tu semblante alvino de aliño, queso y cal.
Luna, que eres mi fiel amigo confidente,
tu imperio es el tesoro colosal de la nube
lejos te tengo cerca y ya en mi iris, conmigo.
Eres nieve de Asgard, la nieve reluciente
que desde arriba, viene, baja lento y que sube
como la espuma… siendo mi único y fiel testigo.
© Todos los derechos reservados INDECOPI-PERU 2017.
Todos los poemas forman parte del libro AY, AY, AY PALOMA próxima a escribir en 5 meses.
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Abrahám Emilio.
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