fabio fusco
Poeta recién llegado
En lo más alto del profundo vacìo
que llena la vida, fria anda el alma desahuciada
condenada a vivir lejos del fuego abrasador.
Sola y sin amparo se queda sobre el borde
de un torreón alumbrado de la palida luz de una luna
triste y sin calor, sin el sabor de su beso en el cuerpo,
acariciandole los sentidos en las noches de sus
sueños.
que llena la vida, fria anda el alma desahuciada
condenada a vivir lejos del fuego abrasador.
Sola y sin amparo se queda sobre el borde
de un torreón alumbrado de la palida luz de una luna
triste y sin calor, sin el sabor de su beso en el cuerpo,
acariciandole los sentidos en las noches de sus
sueños.