wolfheart
Poeta recién llegado
Luna
Que los arroyos de placer
Y al aroma sacro de tus manos
me extravíen hacia la sabiduría,
Y mi mente inquieta encuentre calma
en tu regazo;
como la noche cubre el día,
solo tú me mantengas en silencio,
Ardiendo mí pecho,
tan milenario su peregrinaje
y tu caricia sobre él
es como el mar sobre las rocas;
solo es cuestión de tiempo
para que me rinda ante tu ímpetu,
Usurpadoras letras,
pretenciosas y a veces rebuscadas,
cuan efímeras son
al intentar versarte;
como estrellas intentando llenar la noche,
nada comparado con la esencia silente
de cada uno de tus besos.