.Tú que sabes de la noche
que tienes mil compañeros,
constelaciones brillantes
estrellas que son fugaces,
los Dioses del Universo
y millones de luceros.
Conoces la furia de Eolo
los deseos de Afrodita
el empuje de Neptuno
y la belleza de Apolo.
Mientras Cupido seduce
a la mujer de sus sueños
la que observa en la azotea,
transparente , seductora,
la Luna llena que reluce.
Tú, que sabes amores
porque escuchas cada día
mientras se ofrendan los besos
sus torpes declaraciones.
Antes de que Thanatos decida
arrastrarla en su caída,
concede su último sueño
te pida lo que te pida.
Cuando te rodee la parca
y Pegaso te transporte
en sus brazos niña alada,
ruégales que te liberen
que no fue llegada tu hora
porque aún no fuiste amada.
En el instante que Eros
te dé un hermoso iniciante
en los ritos amorosos,
suplicarás a los Dioses
que lleven a quien no disfrute
del deleite de tal gozo.
que tienes mil compañeros,
constelaciones brillantes
estrellas que son fugaces,
los Dioses del Universo
y millones de luceros.
Conoces la furia de Eolo
los deseos de Afrodita
el empuje de Neptuno
y la belleza de Apolo.
Mientras Cupido seduce
a la mujer de sus sueños
la que observa en la azotea,
transparente , seductora,
la Luna llena que reluce.
Tú, que sabes amores
porque escuchas cada día
mientras se ofrendan los besos
sus torpes declaraciones.
Antes de que Thanatos decida
arrastrarla en su caída,
concede su último sueño
te pida lo que te pida.
Cuando te rodee la parca
y Pegaso te transporte
en sus brazos niña alada,
ruégales que te liberen
que no fue llegada tu hora
porque aún no fuiste amada.
En el instante que Eros
te dé un hermoso iniciante
en los ritos amorosos,
suplicarás a los Dioses
que lleven a quien no disfrute
del deleite de tal gozo.