El corazónlate sí; pero no siente.
¡Qué tristesu latir y su renacer!
¡Cuánta penaque no sabe salir!
Los díaspasan innecesariamente,
sin un sonque les acompañe,
sin un sueñoque les altere,
sin unailusión que les embelese.
Nada haytras las palabras bellas,
trasfalsedades que son necedades,
tras pasossin huellas ni edades,
tras metasque no son concretas.
No hay amorsi no hay presencia,
si haylejanía, brevedad y distancia,
si latormenta no aplaca insistencia,
si no haycercanía ni tampoco latencia.
El corazónlate sí; pero dolor tiene.
¡Qué pena susentir y su despertar!
¡Cuántopensar para su latir dejar!
La soledades muy mala consejera,
tan solo alalma y corazón se deja,
pues nada ninadie se acerca,
a quien parasu pasar hay tristeza.
¡Cuántodolor de la poca humanidad!
¡Cuán tristees sentir la falsedad!
Las accionestienen consecuencias;
el amorpuede tener respuesta o no;
al alma lellega la calma con la razón;
mas laspiezas de un vida destrozada,
puedenencajar si la compañía encaja.
Se puedehallar la muerte existiendo,
dejandopasar momentos sin saberlo,
matando losminutos al dejarlos vano,
sin probar,tratar al corazón animarlo.
¡Sí, moriren vida no es algo raro!
Sin adiós nidolor que dejar al humano,
conscientede que la vida se pierde,
pues suspiezas rotas nada ya sirven,
pues aquellonada bello debe ser retirado.
Nada hay ...nada soy ... nada hago,
tan solo undesecho demasiado apagado.
¡Qué tristesu latir y su renacer!
¡Cuánta penaque no sabe salir!
Los díaspasan innecesariamente,
sin un sonque les acompañe,
sin un sueñoque les altere,
sin unailusión que les embelese.
Nada haytras las palabras bellas,
trasfalsedades que son necedades,
tras pasossin huellas ni edades,
tras metasque no son concretas.
No hay amorsi no hay presencia,
si haylejanía, brevedad y distancia,
si latormenta no aplaca insistencia,
si no haycercanía ni tampoco latencia.
El corazónlate sí; pero dolor tiene.
¡Qué pena susentir y su despertar!
¡Cuántopensar para su latir dejar!
La soledades muy mala consejera,
tan solo alalma y corazón se deja,
pues nada ninadie se acerca,
a quien parasu pasar hay tristeza.
¡Cuántodolor de la poca humanidad!
¡Cuán tristees sentir la falsedad!
Las accionestienen consecuencias;
el amorpuede tener respuesta o no;
al alma lellega la calma con la razón;
mas laspiezas de un vida destrozada,
puedenencajar si la compañía encaja.
Se puedehallar la muerte existiendo,
dejandopasar momentos sin saberlo,
matando losminutos al dejarlos vano,
sin probar,tratar al corazón animarlo.
¡Sí, moriren vida no es algo raro!
Sin adiós nidolor que dejar al humano,
conscientede que la vida se pierde,
pues suspiezas rotas nada ya sirven,
pues aquellonada bello debe ser retirado.
Nada hay ...nada soy ... nada hago,
tan solo undesecho demasiado apagado.