Soy el viento, libre como un ave,
El infinito es mi mundo,
El universo mi madre…
Ellos, diferentes, su afecto brindaron,
Desde aquí agradezco,
Cual fiel hermano.
Irremediable estupor,
Indefensión es mi nombre,
Veloz como el aire,
en mi sien un duro golpe.
Sutil pestañeo, inalcanzable levantarse,
sin aliento, como cama el asfalto seco.
Por mi cuerpo ella fluye, la llaman sangre…
Color intenso, color de vida,
Me abandona… suave, lenta,
Hoy… en este hermoso día.
¿así fue mi muerte?
Así , repentina, tristemente y
Porque no llamarla,
fría.
Sin fuerzas respira, abandona la vida,
Tan solo queda la luz, es su energía…
El corazón se ha rendido en su lucha incesante,
frágil latido en un gélido y diminuto cuerpo,
sobre el suelo tendido.
Tanto dolor, falta razón,
Solo, tras un llanto al aire,
Queda una pregunta sin explicación,
Porqué, porqué…
Porqué el animal muere en su indefensión.
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