LUZ
Se apagó la luz de una estrella.
la guía, el ejemplo, el modelo.
La maestra de todos los niños del barrio,
mi maestra de primero de primaria:
LUZ ARENAS.
Un último recorrido diste al barrio
y la escuela visitaste para decir adiós físicamente
ésta vez con los ojos cerrados,
vivirá allí tu recuerdo imborrable
así como ha vivido en mí por tantos años
la memoria de tu mano tomando la mía
enseñándome a hacer correctamente las vocales
y tu voz siempre cariñosa dictando clase,
fuiste la primera que me habló de Rafael Pombo
y de Marco Fidel Suárez,
de los Catios y de los Nútabes,
del cacique y la cautiva
y de la madremonte.
Te llevó la muchedumbre
y la caravana enlutada,
soltaba el alarido de las bocinas de los carros
a los cuatro vientos
porque la voz no salía de sus gargantas.
La gente que te amaba y que nunca te olvidará
vistió con la bandera antioqueña
el ataúd que te llevaba hasta Campos de paz
y de allá de regreso a la Ramón Giraldo
donde hasta las paredes, los tableros y las tizas
escribirán tu nombre y un último gracias
a tu espíritu de amor que tanta bondad
regaló a tantas almas.
Gracias Luz,
mi maestra de escuela elemental,
por tus sonrisas, tu alegría
y el pedacito de tu corazón
que a mi me ha correspondido.
Hoy te lloran los que te conocieron,
personaje inolvidable que marcó tantas vidas
y tantos bellos recuerdos en el corazón dejara.
Hoy los gritos de dolor se escuchan en tu casa
vuelve el alboroto, la conmoción y el desconsuelo,
llegaron en un cofre:
las cenizas benditas de una madre..
COHELETT.
2-6-2006
Se apagó la luz de una estrella.
la guía, el ejemplo, el modelo.
La maestra de todos los niños del barrio,
mi maestra de primero de primaria:
LUZ ARENAS.
Un último recorrido diste al barrio
y la escuela visitaste para decir adiós físicamente
ésta vez con los ojos cerrados,
vivirá allí tu recuerdo imborrable
así como ha vivido en mí por tantos años
la memoria de tu mano tomando la mía
enseñándome a hacer correctamente las vocales
y tu voz siempre cariñosa dictando clase,
fuiste la primera que me habló de Rafael Pombo
y de Marco Fidel Suárez,
de los Catios y de los Nútabes,
del cacique y la cautiva
y de la madremonte.
Te llevó la muchedumbre
y la caravana enlutada,
soltaba el alarido de las bocinas de los carros
a los cuatro vientos
porque la voz no salía de sus gargantas.
La gente que te amaba y que nunca te olvidará
vistió con la bandera antioqueña
el ataúd que te llevaba hasta Campos de paz
y de allá de regreso a la Ramón Giraldo
donde hasta las paredes, los tableros y las tizas
escribirán tu nombre y un último gracias
a tu espíritu de amor que tanta bondad
regaló a tantas almas.
Gracias Luz,
mi maestra de escuela elemental,
por tus sonrisas, tu alegría
y el pedacito de tu corazón
que a mi me ha correspondido.
Hoy te lloran los que te conocieron,
personaje inolvidable que marcó tantas vidas
y tantos bellos recuerdos en el corazón dejara.
Hoy los gritos de dolor se escuchan en tu casa
vuelve el alboroto, la conmoción y el desconsuelo,
llegaron en un cofre:
las cenizas benditas de una madre..
COHELETT.
2-6-2006