Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
LUZ EXTRAVÍADA EN EL TIEMPO
Las telarañas atrapan pétalos e insectos.
El desespero multiplica su aire nocivo
-de flojedad y miedo-
entre escaldaduras de costillas.
¿Cómo percudir los ecos, los colores, la ausencia?
Alguien canta un naufragio, hunde un ágora,
despliega un acordeón,
pero no por eso se detienen las miradas, ni el frío
con un cobertor de ron, salitre y madera.
Hoy es un ayer grávido que clavetea
certeros dientes en la neblina del alma.
Nadie responde ahora ante el zumbido
de la incertidumbre y sólo un temblor herido
agujerea los poros, las paredes, las grietas.
¿Cómo difundir la luz entre las estrías del tiempo?
Llegar allí donde el sueño escamotea y nunca amaina.
Sigue la historia devanando círculos concéntricos
con húmeda arena e inasibles espadas.
Las telarañas atrapan pétalos e insectos.
El desespero multiplica su aire nocivo
-de flojedad y miedo-
entre escaldaduras de costillas.
¿Cómo percudir los ecos, los colores, la ausencia?
Alguien canta un naufragio, hunde un ágora,
despliega un acordeón,
pero no por eso se detienen las miradas, ni el frío
con un cobertor de ron, salitre y madera.
Hoy es un ayer grávido que clavetea
certeros dientes en la neblina del alma.
Nadie responde ahora ante el zumbido
de la incertidumbre y sólo un temblor herido
agujerea los poros, las paredes, las grietas.
¿Cómo difundir la luz entre las estrías del tiempo?
Llegar allí donde el sueño escamotea y nunca amaina.
Sigue la historia devanando círculos concéntricos
con húmeda arena e inasibles espadas.
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