Loco
Poeta fiel al portal
Nunca nuestras sangres podrán
ser fuente que apague la sed.
Compartimos el veneno del mal
y sin embargo ha sido nuestra red
en la que nos balanceamos felices
en la luz que nos hace caminar.
Beberemos sentimientos y raíces
de una vida compartida junto al mar.
Veremos a que saben los besos y caricias
que tanto tiempo hemos añorado
en años perdidos en destinos cruzados
en los hilos negros de la injusticia.
Seremos carne que gime, corazón que late,
manos que miman, alma que comparte.
Y en un abrazo en la tierra de los sueños
arraigaremos las sensaciones de lo imposible,
para ser árboles que desafíen los vientos
y le digan al mundo que el amor es concebible
cuando dos locos hacen de su deseo
su camino, su alimento y su combustible
en voz alta y sin balbuceos.
Soy luz, tú mi llama salvadora
que hace que en mi boca prendan hermosas
esas dos palabras que crean un camino
compartido entre un eterno te quiero.
Para una dama que comparte con este humide aprendiz de poeta
algo más que versos. Más bien, en el fondo, compartimos un destino marcado
por garfios que hemos de derrotar juntos. Y ese es mi deseo.
Garcias A. Por estar ahí y ver a la persona, no al encadenado
de los intolerantes.