Karla Pravia
Poeta recién llegado
Luz y agua
Como una feliz rosa
Encuentras la gota que te acaricia
Y se vislumbra en tu mejilla
El cariño del alma mía.
Y como una gota de lluvia
Caen las heridas del alma
Y en medio del silencio
Contemplas la nueva luz.
Luz que te baña
Luz que te bendice
Y es aquella pequeña llama
Avivada en tu corazón
Que ahora alumbra tu alrededor,
Tu vida, tu camino.
Deja el silencio en mi boca
Y observa el lenguaje escondido
En la expresión de mi rostro
Que te mira amorosamente.
Y se me nubla la mente
No controlo mis pensamientos
Y quedo fija en una idea
Que consiste en el amor mío.
Anega mi corazón
Con el agua de tu amor,
Porque quiero ser la madera
En manos del carpintero.
Y deja feliz la rosa mía
Sembrada en el paraíso de tu alma
Y cultiva cada recuerdo
Para el gran árbol soñado.
Piérdeme en tus aguas,
Ámame con tu mirada,
Que mi corazón esté anclado
En el mar de tu alma.
Y estas notas que dejé en tu boca
Mientras en la noche callada
Soñaba que estaba contigo
Soñaba que me amabas.
Como una feliz rosa
Encuentras la gota que te acaricia
Y se vislumbra en tu mejilla
El cariño del alma mía.
Y como una gota de lluvia
Caen las heridas del alma
Y en medio del silencio
Contemplas la nueva luz.
Luz que te baña
Luz que te bendice
Y es aquella pequeña llama
Avivada en tu corazón
Que ahora alumbra tu alrededor,
Tu vida, tu camino.
Deja el silencio en mi boca
Y observa el lenguaje escondido
En la expresión de mi rostro
Que te mira amorosamente.
Y se me nubla la mente
No controlo mis pensamientos
Y quedo fija en una idea
Que consiste en el amor mío.
Anega mi corazón
Con el agua de tu amor,
Porque quiero ser la madera
En manos del carpintero.
Y deja feliz la rosa mía
Sembrada en el paraíso de tu alma
Y cultiva cada recuerdo
Para el gran árbol soñado.
Piérdeme en tus aguas,
Ámame con tu mirada,
Que mi corazón esté anclado
En el mar de tu alma.
Y estas notas que dejé en tu boca
Mientras en la noche callada
Soñaba que estaba contigo
Soñaba que me amabas.