Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Luz y Fer
Vamos a prenderle fuego
a las garitas y
a meter en un sobre amarillo las distancias,
hagamos puerto en tu espalda libre de frontera y
dejemos que sobre tus bellas blancas nalgas
surque la poesía,
yo la escribo terrón de luna caramelo,
tú le pones con tus faltas de geografía
los acentos;
unos que miren hacia el norte y
que bésèn,
otros que cierren sus òjòs de perversos jueces, y
algunos otros que se aniden
en los sures de rincones casi descubiertos.
Vamos caramelo a prender cabello y vello
con las manos de gusanos,
con lombrices que repten y
humedezcan,
que se aviven y
penetren por la dermis hasta que de médula se atasquen,
vamos, anda, anímate,
toquemos pezones y
tambores,
dianas con las puntas de saetas,
escribámonos en las piernas
la señal de la serpiente y
junto al corazón un manzana,
prendamos fuego a las fronteras,
¡fuego a las gargantas! y
timbremos el sobre amarillo
en dirección a la chingada, y, después despacio,
preñemos a la Luz
para que tenga un hijo
al que el agua lo bautice
como Fer,
total, lo escrito, son sólo cuentos de moral,
atrapados entre las fronteras
Gayo. 01.12.10 en una tarde no muy bella, por fin entendiendo la recomendación de mi psicólogo de ir a ver a su psiquiatra, iré, total.
.
Vamos a prenderle fuego
a las garitas y
a meter en un sobre amarillo las distancias,
hagamos puerto en tu espalda libre de frontera y
dejemos que sobre tus bellas blancas nalgas
surque la poesía,
yo la escribo terrón de luna caramelo,
tú le pones con tus faltas de geografía
los acentos;
unos que miren hacia el norte y
que bésèn,
otros que cierren sus òjòs de perversos jueces, y
algunos otros que se aniden
en los sures de rincones casi descubiertos.
Vamos caramelo a prender cabello y vello
con las manos de gusanos,
con lombrices que repten y
humedezcan,
que se aviven y
penetren por la dermis hasta que de médula se atasquen,
vamos, anda, anímate,
toquemos pezones y
tambores,
dianas con las puntas de saetas,
escribámonos en las piernas
la señal de la serpiente y
junto al corazón un manzana,
prendamos fuego a las fronteras,
¡fuego a las gargantas! y
timbremos el sobre amarillo
en dirección a la chingada, y, después despacio,
preñemos a la Luz
para que tenga un hijo
al que el agua lo bautice
como Fer,
total, lo escrito, son sólo cuentos de moral,
atrapados entre las fronteras
Gayo. 01.12.10 en una tarde no muy bella, por fin entendiendo la recomendación de mi psicólogo de ir a ver a su psiquiatra, iré, total.
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