ricardo felipe
Poeta recién llegado
Como considerarás, te pido tan poco,
tan poco que sólo te pido que llenes mi silencio con una canción desconocida,
que sólo pintes mis tardes descoloridas con esos ojos de lucero,
que puedas refrescarme con una gota de tu pozo de los deseos.
Son pocas las cosas que necesito cuando te tengo cerca,
que siento como se llenan los cántaros, convirtiendo lágrimas en agua viva,
llenando mi sentir con el sonido que van dejando tus huellas en mi camino,
a mí me llenas plenamente con sólo pensarte.
Como bien sabes, tú llenas todo espacio vacío,
dejándote correr por mis honduras como agua en el río,
a mí me enseñaste el significado del amor mío,
pues, con un poder absoluto,
guiaste mis razones por el sendero de tus besos.
Como ya lo sabes, a ti te debo mucho,
porque alegraste mi nostalgia con tu sonrisa sincera,
enseñándome a mirar más allá de un día triste,
recomponiéndome las alas que yo daba por quebradas,
reincorporándome rápidamente si por alguna razón me volvía a caer.
Ricardo Felipe
Contador de estrellas
tan poco que sólo te pido que llenes mi silencio con una canción desconocida,
que sólo pintes mis tardes descoloridas con esos ojos de lucero,
que puedas refrescarme con una gota de tu pozo de los deseos.
Son pocas las cosas que necesito cuando te tengo cerca,
que siento como se llenan los cántaros, convirtiendo lágrimas en agua viva,
llenando mi sentir con el sonido que van dejando tus huellas en mi camino,
a mí me llenas plenamente con sólo pensarte.
Como bien sabes, tú llenas todo espacio vacío,
dejándote correr por mis honduras como agua en el río,
a mí me enseñaste el significado del amor mío,
pues, con un poder absoluto,
guiaste mis razones por el sendero de tus besos.
Como ya lo sabes, a ti te debo mucho,
porque alegraste mi nostalgia con tu sonrisa sincera,
enseñándome a mirar más allá de un día triste,
recomponiéndome las alas que yo daba por quebradas,
reincorporándome rápidamente si por alguna razón me volvía a caer.
Ricardo Felipe
Contador de estrellas