Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se puede negar el alma
a quien con su luz
me enseñó a ver el día,
sacándome de tempestades
me mostró la calma
y me alejó del karma
brindandome su armonía.
Era una sombra
en pleno día
mi parca existencia,
más al ver tu presencia
mi alma se llenó de vida,
cómo negarte el alma?
si eres el alma mía,
como querer el cielo
si lo vivo en tu compañía.
Soy sólo la hiedra
adherida a tu recuerdo,
nadie me podrá alejar,
mi corazón será de piedra
hacia otro sentimiento,
sólo a ti podré amar,
¡Oh diáfana luz
que aniquilas mi oscuridad !.
a quien con su luz
me enseñó a ver el día,
sacándome de tempestades
me mostró la calma
y me alejó del karma
brindandome su armonía.
Era una sombra
en pleno día
mi parca existencia,
más al ver tu presencia
mi alma se llenó de vida,
cómo negarte el alma?
si eres el alma mía,
como querer el cielo
si lo vivo en tu compañía.
Soy sólo la hiedra
adherida a tu recuerdo,
nadie me podrá alejar,
mi corazón será de piedra
hacia otro sentimiento,
sólo a ti podré amar,
¡Oh diáfana luz
que aniquilas mi oscuridad !.