despertando
Poeta adicto al portal
¡Venid Luz de los mortales!:
venid a curar esta falta de amor
que se adueña de mi corazón,
y dadle a este cuerpo salud,
vida y verdadera Luz;
sí fatigado se halla
en este mundo despiadado,
que pretende ser amado
sin Amaros.
¡Venid claridad del alba!:
venid a curar esta falta de amor
que se adueña de mi corazón,
y dadle a este cuerpo salud,
vida y verdadera Luz;
sí fatigado se halla
en este mundo despiadado,
que pretende ser amado
sin Amaros.
¡Venid claridad del alba!:
iluminad mi pálida faz
que se pasea por las calles
y por los bordes del fracaso,
sin palanca ni brújula
va besando a sus amantes
y va palpando a oscuras
con postura suplicante
tu esquiva ternura,
y camina bajo el cielo azul índigo
que se pasea por las calles
y por los bordes del fracaso,
sin palanca ni brújula
va besando a sus amantes
y va palpando a oscuras
con postura suplicante
tu esquiva ternura,
y camina bajo el cielo azul índigo
de los abandonados silos
de las fraguas herreras,
y del molino del fresno
que me rodean en esta aldea.
de las fraguas herreras,
y del molino del fresno
que me rodean en esta aldea.