hombrebicho
Poeta asiduo al portal
POEMA LXXXIII, ECOS DE LLANTOS
Hice lo que tú me pediste,
y pensé lo que me dio la gana.
y pensé lo que me dio la gana.
Lloré como un niño triste,
al que le arebataron su infancia.
al que le arebataron su infancia.
Si, te quiero, te amo,
te adoro y te anhelo.
te adoro y te anhelo.
Pero tú me hiciste daño.
y yo ya no te tengo.
y yo ya no te tengo.
A lo lejos alguien llora, a lo lejos.
Son los pequeños ecos de mi llanto.
Son los pequeños ecos de mi llanto.
Soy un volcán sin fuego.
Los mares ya se han secado.
Los mares ya se han secado.
Mi pequeño sueño acabado.
Son los pequeños ecos de mi llanto.
Son los pequeños ecos de mi llanto.
Gritan, a lo lejos gritan.
Y yo ya no te tengo.
Y yo ya no te tengo.
Por la noche la luna tirita.
Poco a poco yo me compadezco.
Poco a poco yo me compadezco.
Si, son mis pequeños llantos.
Gritan, se escuchan a lo lejos.
Gritan, se escuchan a lo lejos.
Se ha desgraciado mi vida.
Lloro, poco a poco me muero.
Lloro, poco a poco me muero.
Juan Alonso Colete Dominguez