Morpheus Dream
Poeta recién llegado
El rostro pareció convertirse
en el nunca dulce, y nunca final.
Las últimas gotas, sin resistirse
contra el suelo: el bien y el mal.
Aquella secreción de amaranto
consigue hacer al vaso estallar.
Llegó el momento oscuro, el espanto,
los recuerdos comienzan a bailar.
El espanto. La profunda pena.
Quise mirar al infinito, serena,
dejando desprender en el seísmo,
vertiendo en la mezcla, la única petición,
en una caricatura de si mismo,
la última hierba: la realidad y la ficción.
Y aunque no hubieran indicios de charla,
con sueños y vigilias, recuerdos en anonimato...
No, el silencio no pudo acallarla.
Antes y después de perder el zapato,
un dolor, abrazado a la aversión,
de lo conocido, de esa visión...
en el nunca dulce, y nunca final.
Las últimas gotas, sin resistirse
contra el suelo: el bien y el mal.
Aquella secreción de amaranto
consigue hacer al vaso estallar.
Llegó el momento oscuro, el espanto,
los recuerdos comienzan a bailar.
El espanto. La profunda pena.
Quise mirar al infinito, serena,
dejando desprender en el seísmo,
vertiendo en la mezcla, la única petición,
en una caricatura de si mismo,
la última hierba: la realidad y la ficción.
Y aunque no hubieran indicios de charla,
con sueños y vigilias, recuerdos en anonimato...
No, el silencio no pudo acallarla.
Antes y después de perder el zapato,
un dolor, abrazado a la aversión,
de lo conocido, de esa visión...
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