Cogito Coito Fito
Poeta asiduo al portal
Madame Otto
Campanas del barrio, de noche cantaban
camino abajo, tus tacones sonaban
tiñe de rojo obscuro, tus uñas moradas
Madame Otto… la sal en tu mirada
Vestías magenta, abrigo de lana
marcabas tus dedos, lamento que emana
embiste tu coraje, culmina la llama
Madame Otto… ¿tanto lo amabas?
La noche es tuya, el alma casi blanca
tu puñal tibio, el cuerpo no respiraba
el viento sentías, tu piel maquillabas
Madame Otto… ¿tu llanto callabas?
Claros tus pechos, silueta envidiable
peneques tus sueños, alto el peaje
interesante ilusión en su desenlace
Madame Otto... ¡el placer enterraste!
Agrios tus labios, suave mortaja
coral negro, la paz ignorabas
amargo el dolor, tú castigabas
Madame Otto… ¡la muerte invitabas!
Autor: Porfirio Martínez (Cogito)
Campanas del barrio, de noche cantaban
camino abajo, tus tacones sonaban
tiñe de rojo obscuro, tus uñas moradas
Madame Otto… la sal en tu mirada
Vestías magenta, abrigo de lana
marcabas tus dedos, lamento que emana
embiste tu coraje, culmina la llama
Madame Otto… ¿tanto lo amabas?
La noche es tuya, el alma casi blanca
tu puñal tibio, el cuerpo no respiraba
el viento sentías, tu piel maquillabas
Madame Otto… ¿tu llanto callabas?
Claros tus pechos, silueta envidiable
peneques tus sueños, alto el peaje
interesante ilusión en su desenlace
Madame Otto... ¡el placer enterraste!
Agrios tus labios, suave mortaja
coral negro, la paz ignorabas
amargo el dolor, tú castigabas
Madame Otto… ¡la muerte invitabas!
Autor: Porfirio Martínez (Cogito)
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