Benjamín León
Poeta recién llegado
Mujer, madera fresca, luciérnaga insegura;
aroma de coral cantado por mis venas,
orilla desvestida, tormenta de sirenas,
minúsculo cristal anclado a la hermosura.
Me ciego al continente de tu mirada pura
con fuego y con silencios, con sal y con arenas;
y hundido en tu jardín de rosas y azucenas
renazco cuando muero nublado en tu cintura.
Amarte es descubrir el día en las estrellas
tallarse en los suspiros nocturnos de tu boca,
labrar las tempestades, vivir bajo tu sombra.
Amarte es despejar el cielo en mil centellas,
romper en cada beso la más cerrada roca
y ser el ruiseñor que tu silencio nombra.
aroma de coral cantado por mis venas,
orilla desvestida, tormenta de sirenas,
minúsculo cristal anclado a la hermosura.
Me ciego al continente de tu mirada pura
con fuego y con silencios, con sal y con arenas;
y hundido en tu jardín de rosas y azucenas
renazco cuando muero nublado en tu cintura.
Amarte es descubrir el día en las estrellas
tallarse en los suspiros nocturnos de tu boca,
labrar las tempestades, vivir bajo tu sombra.
Amarte es despejar el cielo en mil centellas,
romper en cada beso la más cerrada roca
y ser el ruiseñor que tu silencio nombra.