Cae a los suelos del destino
Huye de los pesares del olvido
Pues hijo mío, ni tú, ni yo
Ni amor, ni sacrificio
Podrán salvarte del pecado cometido
Negras las noches de mi pesar
Pesar que jamás ha de sanar
Sanar por aquellas heridas causadas
Causadas por mi hijo adorado
Adorado por un corazón destrozado
Poco a poco mi corazón roto
Roto, rajado y rodado
Poco a poco desolado
Por aquel que es mi hijo amado
Por aquel que me ha abandonado
Huye de los pesares del olvido
Pues hijo mío, ni tú, ni yo
Ni amor, ni sacrificio
Podrán salvarte del pecado cometido
Negras las noches de mi pesar
Pesar que jamás ha de sanar
Sanar por aquellas heridas causadas
Causadas por mi hijo adorado
Adorado por un corazón destrozado
Poco a poco mi corazón roto
Roto, rajado y rodado
Poco a poco desolado
Por aquel que es mi hijo amado
Por aquel que me ha abandonado