brokenknees
Poeta fiel al portal
Madre locura
abraza a su recién nacido
de las entrañas de la tierra,
mientras lo cubre con su aliento insípido.
Una canción de cuna,
mientras su mano lo mece de un lado a otro,
como el péndulo del reloj de los tiempos,
atenta debe estar aquella madre y velar por su criatura.
En un momento de sosiego,
los parpados de la madre caen temblorosos
ante la sutil brisa de un mar pálido,
aquella mano cesa su mover.
Fauces y garras toman al niño en un minuto,
la madre se incomoda por un ruido aterrador,
aquella cuna que mecía padece de carne,
un agujero donde yacía el cuerpo solo quedo.
¿Donde fue?, ¿donde quedo?,
la madre pierde la cordura,
es por eso que ahora ronda en cada corazón,
devorando y buscando su ya perdida razón.
abraza a su recién nacido
de las entrañas de la tierra,
mientras lo cubre con su aliento insípido.
Una canción de cuna,
mientras su mano lo mece de un lado a otro,
como el péndulo del reloj de los tiempos,
atenta debe estar aquella madre y velar por su criatura.
En un momento de sosiego,
los parpados de la madre caen temblorosos
ante la sutil brisa de un mar pálido,
aquella mano cesa su mover.
Fauces y garras toman al niño en un minuto,
la madre se incomoda por un ruido aterrador,
aquella cuna que mecía padece de carne,
un agujero donde yacía el cuerpo solo quedo.
¿Donde fue?, ¿donde quedo?,
la madre pierde la cordura,
es por eso que ahora ronda en cada corazón,
devorando y buscando su ya perdida razón.