viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya sé matar a la noche, madre,
detener su sangre obscura en las manos.
Es hora de que dejes de cultivar mi vida,
el mar tiene tanto que contarte.
Debes hacer inventario,
conjugarte y conjugarnos:
Yo te echaré de menos.
Tú, amarás sin remedio.
Él; anduviera en tu alma.
Con el subjuntivo tan incierto
y el eco que completa plurales.
SEGUIR
VIVIENDO
SEGUID.
Ni participios, ni gerundios, ni imperativos,
ni la más sabia interpretación,
detendrán al tiempo.
Tampoco podrán llevarse ni uno sólo
de los besos que tú me diste.
detener su sangre obscura en las manos.
Es hora de que dejes de cultivar mi vida,
el mar tiene tanto que contarte.
Debes hacer inventario,
conjugarte y conjugarnos:
Yo te echaré de menos.
Tú, amarás sin remedio.
Él; anduviera en tu alma.
Con el subjuntivo tan incierto
y el eco que completa plurales.
SEGUIR
VIVIENDO
SEGUID.
Ni participios, ni gerundios, ni imperativos,
ni la más sabia interpretación,
detendrán al tiempo.
Tampoco podrán llevarse ni uno sólo
de los besos que tú me diste.