Bartleby - el alegre
Poeta recién llegado
Madre
Nací de un vientre,
claro y límpido,
en medio de apagones
y de nodrizas de bata blanca
y cheques sin fondo;
desde un principio salí
con el pie en alto,
desvergonzado, algo abyecto,
poseso por ese sabor
de vida que tan
raro me sabía,
era entre placenta, dulzura
y almohadones blancos;
tal vez me tuviste
muy joven,
o es que mi padre ya era
casi un anciano,
pero el amor que aún no
comprendo del todo,
pienso que existe,
pero no sabemos dárnoslo;
tal vez brindemos
a una estrella,
por qué sé que ambos
hemos llorado,
los abrazos invisibles
ausentan,
y es preferible admirar
nuestras alas.
Nací de un vientre,
claro y límpido,
en medio de apagones
y de nodrizas de bata blanca
y cheques sin fondo;
desde un principio salí
con el pie en alto,
desvergonzado, algo abyecto,
poseso por ese sabor
de vida que tan
raro me sabía,
era entre placenta, dulzura
y almohadones blancos;
tal vez me tuviste
muy joven,
o es que mi padre ya era
casi un anciano,
pero el amor que aún no
comprendo del todo,
pienso que existe,
pero no sabemos dárnoslo;
tal vez brindemos
a una estrella,
por qué sé que ambos
hemos llorado,
los abrazos invisibles
ausentan,
y es preferible admirar
nuestras alas.