José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Luces en el horizonte.
Realidad irrealizada. Además realidad.
Paredes de arena, golpes de tuerca.
Carreteras, helicópteros o ciclomotores.
Paradas rápidas entre señales.
Estancia diurna ante una casa
Futuro cercano, futuro inminente.
La puerta de Alcalá, la calle del Carmen.
Ligera niebla, ligero sol.
Pesada verborrea de estancias
que si Gran Vía, que si Iglesias o Rubén Darío.
Realismo disperso en dos días inconscientes.
o el letargo de la fantasía poco habitual.
Entrada triunfal a la Puerta del Sol.
Ayer o mañana no sabía o sabré
si venderme o comprarme,
si callarme o sincerarme
exponiendo asociaciones venidas a más.
Ayer o mañana no sabía o sabré
si podía o podré
acabar con el pánico a la inmortalidad.
Ayer o mañana no sabia o sabré si
podía o podré ir a tu casa en Callao.
Silence please.
Realidad irrealizada. Además realidad.
Paredes de arena, golpes de tuerca.
Carreteras, helicópteros o ciclomotores.
Paradas rápidas entre señales.
Estancia diurna ante una casa
Futuro cercano, futuro inminente.
La puerta de Alcalá, la calle del Carmen.
Ligera niebla, ligero sol.
Pesada verborrea de estancias
que si Gran Vía, que si Iglesias o Rubén Darío.
Realismo disperso en dos días inconscientes.
o el letargo de la fantasía poco habitual.
Entrada triunfal a la Puerta del Sol.
Ayer o mañana no sabía o sabré
si venderme o comprarme,
si callarme o sincerarme
exponiendo asociaciones venidas a más.
Ayer o mañana no sabía o sabré
si podía o podré
acabar con el pánico a la inmortalidad.
Ayer o mañana no sabia o sabré si
podía o podré ir a tu casa en Callao.
Silence please.