alfredo bonilla
Poeta recién llegado
Para que no me olvides,
viviré muy dentro de tu nostalgia,
viajare con la dorada magia
de los enamorados cupidos tristes,
me clavare en tu corazón
en cada una y otra canción
que a tu melancólico jardín enamora.
Estaré en las nubes y grises,
luego formare vistosos colores,
entonces caeré como toda una brisa,
ceñiré tu cuerpo y tu boca
al compás de tu bella sonrisa
y danzaremos lindos valses
con pura y ansia loca.
Rozare con el viento
tu soñado cabello de ángel
con teclas de un suspiro,
o quizás entonces, con un intento,
o tal vez al mundo doy un giro
y estar en el tiempo aquel.
Para que no me olvides
dejare que me acompañes
en los sueños y en la canción,
de este loco que te ha regalado su corazón
viviré muy dentro de tu nostalgia,
viajare con la dorada magia
de los enamorados cupidos tristes,
me clavare en tu corazón
en cada una y otra canción
que a tu melancólico jardín enamora.
Estaré en las nubes y grises,
luego formare vistosos colores,
entonces caeré como toda una brisa,
ceñiré tu cuerpo y tu boca
al compás de tu bella sonrisa
y danzaremos lindos valses
con pura y ansia loca.
Rozare con el viento
tu soñado cabello de ángel
con teclas de un suspiro,
o quizás entonces, con un intento,
o tal vez al mundo doy un giro
y estar en el tiempo aquel.
Para que no me olvides
dejare que me acompañes
en los sueños y en la canción,
de este loco que te ha regalado su corazón