Aunque tú no lo sepas
Luis García Montero
Aunque tú no lo sepas
has vivido en la sangre de otro cuerpo,
en una fotocopia en negro y blanco
del color de tus ojos entreabiertos
y el temblor de tu boca entrecerrada.
Aunque tú no lo sepas
me llamabas en sueños
en la quietud severa del inexacto aroma,
y era toda una ofrenda
parecida a la lluvia de verano,
y el aliento la entrega
contagiado de risa.
Y en este plagio oscuro,
como la parte de un glaciar hundida
en todo el movimiento,
era a cámara lenta
el saldo panorámico
como si sucediese en el pasado
aunque aún es futuro
y se escora a la izquierda
igual que un girasol
en los amaneceres,
como el sonido de las caracolas
que repican tu nombre de bautismo
antes que cante el gallo y la jornada,
y me sigas callada por el hombre
que va de procesión cumpliendo una promesa;
la promesa de vernos esta noche.
Luis García Montero
Aunque tú no lo sepas
has vivido en la sangre de otro cuerpo,
en una fotocopia en negro y blanco
del color de tus ojos entreabiertos
y el temblor de tu boca entrecerrada.
Aunque tú no lo sepas
me llamabas en sueños
en la quietud severa del inexacto aroma,
y era toda una ofrenda
parecida a la lluvia de verano,
y el aliento la entrega
contagiado de risa.
Y en este plagio oscuro,
como la parte de un glaciar hundida
en todo el movimiento,
era a cámara lenta
el saldo panorámico
como si sucediese en el pasado
aunque aún es futuro
y se escora a la izquierda
igual que un girasol
en los amaneceres,
como el sonido de las caracolas
que repican tu nombre de bautismo
antes que cante el gallo y la jornada,
y me sigas callada por el hombre
que va de procesión cumpliendo una promesa;
la promesa de vernos esta noche.