Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
Quédate con lo que queda de mí
y cuando no sea más que rocío
en tus labios bésame de nuevo
para que yo vuelva a tener
la madrugada de ayer en la boca.
Déjame las caricias que nos sobren
debajo de la almohada para
que cuando despiertes puedas
posarlas en mi vientre como
mariposas que despliegan
las alas justo a la alborada.
Enséñame tus manos,
quiero ver las perlas
que has extraido
de la blancura
de mis silencios.
Déjanos esos sonidos
para los dos,
que yo los devolveré
al mar de donde
han salido
cuando escriba otra vez.
y cuando no sea más que rocío
en tus labios bésame de nuevo
para que yo vuelva a tener
la madrugada de ayer en la boca.
Déjame las caricias que nos sobren
debajo de la almohada para
que cuando despiertes puedas
posarlas en mi vientre como
mariposas que despliegan
las alas justo a la alborada.
Enséñame tus manos,
quiero ver las perlas
que has extraido
de la blancura
de mis silencios.
Déjanos esos sonidos
para los dos,
que yo los devolveré
al mar de donde
han salido
cuando escriba otra vez.
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