¿Cómo recordar
el abrazo
de la mano
de mi
enlutada
maestra...?
-...derechito, niño...
-Haced bien la té.
¡Oh!, vieja maestra
de las organzas
y el paso
de juntillas.
¡Alado! ¡Alado...!
En aquella soledad.
"Tus manos honorables
hoy y siempre escriben
una canción de cuna
en el cielo de la tierra."