Y mientras la lluvia adormece mi alma,
mi mente se adueña de tu recuerdo,
hasta no saber si es por ti, o por quella musa
olvidada hace años, por cansancio en el baúl de lo prohibido,
Tú, la Magdalena de mis sueños,
la fiel traidora que mi corazón reclama,
Yo, el mísero caballero, cobarde, sin tu amor;
escondido entre mis miedos, deseando tu boca
tu piel, tu alma, tus sueños...
mi mente se adueña de tu recuerdo,
hasta no saber si es por ti, o por quella musa
olvidada hace años, por cansancio en el baúl de lo prohibido,
Tú, la Magdalena de mis sueños,
la fiel traidora que mi corazón reclama,
Yo, el mísero caballero, cobarde, sin tu amor;
escondido entre mis miedos, deseando tu boca
tu piel, tu alma, tus sueños...