Márquez Glegg
Poeta recién llegado
MAGDALENA
Cuando te veo desnuda,
majestuosa torre de carne,
a la manera de alguna de las diosas
de antiguo,
arrullándome y poseyéndome
como si fuera un gorrión caído
digno de lástima
y asco
pero que no es lo suficientemente hermoso
como para ser tratado con ternura,
me siento libre de todo pecado;
he lavado mis ropas
en la sangre del
cordero.
Cuando te veo desnuda,
majestuosa torre de carne,
a la manera de alguna de las diosas
de antiguo,
arrullándome y poseyéndome
como si fuera un gorrión caído
digno de lástima
y asco
pero que no es lo suficientemente hermoso
como para ser tratado con ternura,
me siento libre de todo pecado;
he lavado mis ropas
en la sangre del
cordero.
Última edición por un moderador:

::