kRANDAL
Poeta recién llegado
La ropa al costado, el cuarto a oscuras
y nuestros cuerpos ejerciendo sublime presión
implorando por ser uno para siempre.
Horas malditas que transcurren sin cesar
cuando las palabras sobran,
cuando el silencio habla,
todo alrededor se calma.
Benditas las horas que vivo en ti
imagen distraída,
chasquido sus dedos encantados,
reposo obligado de acción
Malditas las horas cuando estoy sin ti.
y nuestros cuerpos ejerciendo sublime presión
implorando por ser uno para siempre.
Horas malditas que transcurren sin cesar
cuando las palabras sobran,
cuando el silencio habla,
todo alrededor se calma.
Benditas las horas que vivo en ti
imagen distraída,
chasquido sus dedos encantados,
reposo obligado de acción
Malditas las horas cuando estoy sin ti.