Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
hoy tus yemas que se deslizan
por el día sublime de la memoria
con la emoción crea flores.
Y tú, Delfín de mi Océano, oyes fragores
en la quilla y a las rompientes
fustigando arena;
en el sopor de recuerdos ingratos
vigores etéreos rescatan naufragios...
Tu magia luminiscente no es de aquí,
justipreciado corazón en llamas
en laberintos de ciudades,
muecas eternas del amor inusitado.
Tus ojos en sesgo apenados se pierden
renuncian ver...
La tristeza, empecinada, claro
se fuga, se dispersa
privilegio de la seducción y el sortilegio,
pero muy pronto todo se diluye con la vida...
por el día sublime de la memoria
con la emoción crea flores.
Y tú, Delfín de mi Océano, oyes fragores
en la quilla y a las rompientes
fustigando arena;
en el sopor de recuerdos ingratos
vigores etéreos rescatan naufragios...
Tu magia luminiscente no es de aquí,
justipreciado corazón en llamas
en laberintos de ciudades,
muecas eternas del amor inusitado.
Tus ojos en sesgo apenados se pierden
renuncian ver...
La tristeza, empecinada, claro
se fuga, se dispersa
privilegio de la seducción y el sortilegio,
pero muy pronto todo se diluye con la vida...
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