Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Magnolita pura que eres guante de diseño,
inteligencia fija del autor incrustada en mujer,
llamada tantas veces orgasmo visual por lo oscuro
ohh profundo de almohada.
¡Cuántas veces mía!
¡Cuántas veces químicamente compatible!
Eres en mí un lenguaje,
un alma huérfana, una perla de rincón
con tu corazón perla que es una garra idéntico al mío;
con tu perfil simetría
y ese arreglo mañana de ocio
y tu mirada mapa conceptual nunca experimentado.
Te asocio con la moneda hipnótica,
con la gaviota hambrienta,
con árbol de paisaje virgen
cuando me atrapas en ese cepo de las piernas.
Luego te vas dejándome por días
y me quedo tan solo aqui encerrado,
tan invisible,
tan vivo entre las paredes,
tan luz entre las sombras,
tan inteligencia entre las sillas,
tan compañía/cercanía en mi solitario/ausente;
y aprendo de tí el principio del antes/después:
primero tierra después lodo,
primero arena después roca,
antes amor después locura,
y todo se teje y se une y se pone de camisa.
inteligencia fija del autor incrustada en mujer,
llamada tantas veces orgasmo visual por lo oscuro
ohh profundo de almohada.
¡Cuántas veces mía!
¡Cuántas veces químicamente compatible!
Eres en mí un lenguaje,
un alma huérfana, una perla de rincón
con tu corazón perla que es una garra idéntico al mío;
con tu perfil simetría
y ese arreglo mañana de ocio
y tu mirada mapa conceptual nunca experimentado.
Te asocio con la moneda hipnótica,
con la gaviota hambrienta,
con árbol de paisaje virgen
cuando me atrapas en ese cepo de las piernas.
Luego te vas dejándome por días
y me quedo tan solo aqui encerrado,
tan invisible,
tan vivo entre las paredes,
tan luz entre las sombras,
tan inteligencia entre las sillas,
tan compañía/cercanía en mi solitario/ausente;
y aprendo de tí el principio del antes/después:
primero tierra después lodo,
primero arena después roca,
antes amor después locura,
y todo se teje y se une y se pone de camisa.