Mauricio Del Piano
Poeta recién llegado
Atesoro cada alhaja
excavada desde la boca de tus palabras
atiborrada de gestos
escuetos.
Vale poco el amor
ante tanta hidalguía mía,
yendo yo, más allá de la verdad
junto a lo que he y ha parido desde mi boca:
palabras muertas, viviendo la excelsa soledad.
¡Magia!
Magia de los magos de luna,
sin misterio, ni agua alguna
en tus fraseos.
Mis arcanos secretos
de constelaciones hacia los astros,
al ápex hacia el cual viajo
sobre rayos de luna, equilibrándome,
para ser investido El Mago de la Luz
y así enamorarte, a escondidas,
con mis artificios celestes,
trucando conejos y chocolates por estatuas
ocultas en canastas de humo y fango
escenario de la vida de luna y magia.
¡Desde acá puedo ver cómo respira la tierra!
Mago de luna.
Mi vara mágica
que desaparece penas, letanías y esperanzas
por el arte de la magia...
Ahora soy
el prestidigitador de tus anhelos,
el alimento de estas palabras
para que huya la oquedad.
¡Magia que emana de mis manos!
Para hacerte aparecer
desde mi bastón monumental
erigido cual sombrero sin fondo.
Palabras encantadas acá- en donde
todo vuela desde la tierra lunar
al hito de los enamorados
o mi gorro guardado
ya ha tiempos estelares,
entre los armarios.
El mago de luna
ama sin magias, mirando a los ojos,
mientras vocifera su amor.
excavada desde la boca de tus palabras
atiborrada de gestos
escuetos.
Vale poco el amor
ante tanta hidalguía mía,
yendo yo, más allá de la verdad
junto a lo que he y ha parido desde mi boca:
palabras muertas, viviendo la excelsa soledad.
¡Magia!
Magia de los magos de luna,
sin misterio, ni agua alguna
en tus fraseos.
Mis arcanos secretos
de constelaciones hacia los astros,
al ápex hacia el cual viajo
sobre rayos de luna, equilibrándome,
para ser investido El Mago de la Luz
y así enamorarte, a escondidas,
con mis artificios celestes,
trucando conejos y chocolates por estatuas
ocultas en canastas de humo y fango
escenario de la vida de luna y magia.
¡Desde acá puedo ver cómo respira la tierra!
Mago de luna.
Mi vara mágica
que desaparece penas, letanías y esperanzas
por el arte de la magia...
Ahora soy
el prestidigitador de tus anhelos,
el alimento de estas palabras
para que huya la oquedad.
¡Magia que emana de mis manos!
Para hacerte aparecer
desde mi bastón monumental
erigido cual sombrero sin fondo.
Palabras encantadas acá- en donde
todo vuela desde la tierra lunar
al hito de los enamorados
o mi gorro guardado
ya ha tiempos estelares,
entre los armarios.
El mago de luna
ama sin magias, mirando a los ojos,
mientras vocifera su amor.
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