Majestuosidad convertida en eternidad.

Juan antonio cano

Poeta recién llegado
Me sentí pequeño ,
Ante tú majestuoso cuerpo,
Fue una tarde de verano,
Sentado desde la grada ,
Las piedras milenaria
Me hablaban de teatro,
De mitos y leyendas,
Guerras y amores,
De Helena y Medea,
Soy un punto antes tus columnas,
Como un planeta frente al Sol,
La diosa Ceres me da la bienvenida,
El alma de todos los artistas,
Que pasaron por allí,
Recorren desde la orchestra Hasta cávea media,
Soy un ser insignificante Antes el teatro de Mérida.
 
No tan insignificante, mucho me temo.
Tú podrías estar al frente de un planeta.
Pero por ahora, nuestra civilización no ha encontrado una salida honrada, a las naves espaciales.
Y nos basamos siempre, en combustibles fósiles, en lugar de aceptar la energía obscura, que expande el Cosmos.
Dicha energía nos capacitaría para experimentar con el O. V. N. I..
¡ Y claro ! La celda planetaria. Una prisión, en la que sobran muchos.
Pero ¿ Yo sobro ? ¿ Por qué ? Porque el planeta dispone de recursos limitados.
Hemos de emigrar a otros cuerpos celestes. Y para ello, requerimos el cobre, las micro-ondas, el papel aluminio, el cristal; las baterías alcalinas, y los campos electro-magnéticos. Sólo así podremos prosperar como mineros del éter. Mineros que horadan el espacio inter-estelar, en la búsqueda de agujeros de gusano, o túneles que unen sistemas solares muy distantes, entre sí.


Es decir: Las leyes cósmicas, a nivel físico, son sencillas.
Y la Gravedad no es una fuerza ( como sí, la fuerza centrífuga, o la fuerza centrípeta ).
La Gravedad es una curvatura en el espacio, motivada por la presencia de un astro, cuya masa resulta muy atractiva, para ese espacio, que se va plegando en forma de cono. O de espiral. O de revestimiento.


La Gravedad es curva, y nos invita, no tanto a caer hacia abajo, sino a recorrer un planeta.
Es como un baile.
Lo opuesto a la Gravedad, es la energía obscura, que endereza esos espacios.
Como quien arranca las capas de una cebolla.
Y así, el O. V. N. I. sale escupido, literalmente, de la faz de la Tierra.


Porque el O. V. N. I. pesa muy poco, y sale rebotado.
 
Última edición:
Me sentí pequeño ,
Ante tú majestuoso cuerpo,
Fue una tarde de verano,
Sentado desde la grada ,
Las piedras milenaria
Me hablaban de teatro,
De mitos y leyendas,
Guerras y amores,
De Helena y Medea,
Soy un punto antes tus columnas,
Como un planeta frente al Sol,
La diosa Ceres me da la bienvenida,
El alma de todos los artistas,
Que pasaron por allí,
Recorren desde la orchestra Hasta cávea media,
Soy un ser insignificante Antes el teatro de Mérida.
Muy original contexto, bienvenido

Saludos
 

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