daw
Poeta asiduo al portal
Emblema olvidado por mi loca cabeza,
el tiempo se me acorta cuando vuelo con mi alma,
el cuerpo muy quieto se queda,
luego de que mis venas consiguen sus alas.
Solo un cambio repentino del pensar,
y ahí de nuevo entre miserias, antropófago de mi mismo,
entre tanto y tanto ya no espero tu piedad,
decime ahora mismo si es que tengo salvación de este abismo.
Busque mil dudas para alejarme de todo,
me invente mil maneras de alejarme del mundo,
mentí entre mis pares y hoy la nada es mi todo,
ante estelas de amoríos, siempre un iracundo.
¿y mi corazón? guardado en algún cajón-,
¿y mi sonrisa? -se me cayo por la cornisa-
¿y este dolor? Solamente lo siento yo-,
¿y vos mi amor? consumiste una vida-.
Y esas preguntas, esta cordura, son mi dolor rutinario,
ya no espero buscar respuestas en los dolorosos tangos,
ya no hay frase que me sirva para describir mi propio diario,
solo palabras confusas, momentos y golpes al paso.
No hay salida del infierno, ni hay entrada en tu cielo,
solo carne cercenada esparcida entre lamentos,
si es que quiero algo, es pensar que solo quiero,
el querer me pertenece, y en eso nunca miento.
Pero alas a mis venas siempre tendré que buscarle,
será por su ligereza, que ella siempre sabe,
que violando mi cerebro haga un poco mas amarme,
pero entiendo que en este suelo, no hay lugar de aterrizaje.
Y cada vuelo es mas forzoso y su regreso aun peor,
mi mirada no es la misma que la del momento anterior,
mis ganas son menos altivas de sentirme mejor,
siempre algo en mi destino, antes que yo, se me hace superior.
el tiempo se me acorta cuando vuelo con mi alma,
el cuerpo muy quieto se queda,
luego de que mis venas consiguen sus alas.
Solo un cambio repentino del pensar,
y ahí de nuevo entre miserias, antropófago de mi mismo,
entre tanto y tanto ya no espero tu piedad,
decime ahora mismo si es que tengo salvación de este abismo.
Busque mil dudas para alejarme de todo,
me invente mil maneras de alejarme del mundo,
mentí entre mis pares y hoy la nada es mi todo,
ante estelas de amoríos, siempre un iracundo.
¿y mi corazón? guardado en algún cajón-,
¿y mi sonrisa? -se me cayo por la cornisa-
¿y este dolor? Solamente lo siento yo-,
¿y vos mi amor? consumiste una vida-.
Y esas preguntas, esta cordura, son mi dolor rutinario,
ya no espero buscar respuestas en los dolorosos tangos,
ya no hay frase que me sirva para describir mi propio diario,
solo palabras confusas, momentos y golpes al paso.
No hay salida del infierno, ni hay entrada en tu cielo,
solo carne cercenada esparcida entre lamentos,
si es que quiero algo, es pensar que solo quiero,
el querer me pertenece, y en eso nunca miento.
Pero alas a mis venas siempre tendré que buscarle,
será por su ligereza, que ella siempre sabe,
que violando mi cerebro haga un poco mas amarme,
pero entiendo que en este suelo, no hay lugar de aterrizaje.
Y cada vuelo es mas forzoso y su regreso aun peor,
mi mirada no es la misma que la del momento anterior,
mis ganas son menos altivas de sentirme mejor,
siempre algo en mi destino, antes que yo, se me hace superior.