crisantemo
Poeta fiel al portal
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.
Mi padre tuvo un rebaño
y un carácter muy huraño;
ordeñaba todo el año
y mi madre hacía el queso.
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.
Ni tampoco buen criterio,
y el abate Desiderio
me apunto en el monasterio.
Mi padre aceptó el ingreso.
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.
Una peste transitoria
mandó al abate a la gloria.
¡Qué vueltas que da la historia!
soy el abate por eso.
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.
como aceituna sin hueso.
Mi padre tuvo un rebaño
y un carácter muy huraño;
ordeñaba todo el año
y mi madre hacía el queso.
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.
Ni tampoco buen criterio,
y el abate Desiderio
me apunto en el monasterio.
Mi padre aceptó el ingreso.
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.
Una peste transitoria
mandó al abate a la gloria.
¡Qué vueltas que da la historia!
soy el abate por eso.
Nunca tuve mucho seso,
como aceituna sin hueso.