nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
En las cosas del amor
no me considero Dante,
pero quisiera entender
al menos tu mal talante.
Mi talante es apropiado
y nada debe extrañarte,
la pasión en mí provocas
y cuenta no quieres darte.
Cuando me miras, mujer,
veo en tus ojos ardor
que parezco estar delante
de la diosa del furor.
Pues en nada te equivocas,
este cuerpo bien plantado
sin rubor quiere enseñarte
lo que guarda sin pecado.
¡Qué diferencia tajante
tienes con tu hermana Ester
cuya sonrisa es fulgor
del día al anochecer!
Mi hermana puede atraparte
con sonrisas algo locas,
te lo advierto, ten cuidado
donde los ojos enfocas.
No tienes el seductor
miramiento penetrante
que hechiza a más no poder
de tu prima la estudiante.
Ese tesoro preciado
contiene su contraparte
y al pensarlo te sofocas
porque quiere gobernarte.
Menos aún, a mi ver,
el equilibrio interior
de tu amiga la viajante
cuya faz es un primor.
Sin querer me descolocas,
¡vaya jaleo has montado!
no quieras de mí vengarte
por estar aquí a mi lado.
No me considero Dante
en las cosas del querer,
pero al menos, por favor,
¡dime qué tienes, mujer!
Y nada debe extrañarte,
mi talante no es de locas
solamente el adecuado
que sin querer lo dislocas.
Es tu silencio peor
que la daga más cortante
que me muero por saber
¡a qué viene ese talante!
De sorpresa me has pillado
con salero y mucho arte,
si las tres parecen pocas...
¡Ya no quiero acompañarte!
Maese Plumilla- Nube Blanca
25-06-2014
*Siguiendo combinación de Maese Plumilla
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