Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el intento de no pensar en ti
es cuando más te pienso,
mientras más intento olvidarte,
más te empeñas en vivir en mi mente.
Invento adelantar el tiempo
pero me anclo en el pasado.
Es difícil sacarte de aquí,
de las fibras de mi cuerpo,
que tantas veces fue tuyo
y que ahora yace moribundo
por el abandono de tus manos,
por la falta de tu fuego,
por la falta de tu rocío en las mañanas,
por culpa de tu ausencia.
Como mala hierba habitas en mí,
puedo arrancarte por momentos
y no percibir que tus raíces
aún se alimentan de mi dolor,
pero cuando cae la lluvia de la melancolía
reapareces, persistente,
y reconozco que sigues ahí,
abrazado a mis huesos,
tan lleno de espinas
que hincan, que lastiman.
Hoy, llueve en mí,
por eso intento no pensarte,
por eso intento olvidarte,
por eso intento ignorar
las miles de espinas
que siento en mi pecho,
por eso, hoy busco
arrancarte de raíz.
es cuando más te pienso,
mientras más intento olvidarte,
más te empeñas en vivir en mi mente.
Invento adelantar el tiempo
pero me anclo en el pasado.
Es difícil sacarte de aquí,
de las fibras de mi cuerpo,
que tantas veces fue tuyo
y que ahora yace moribundo
por el abandono de tus manos,
por la falta de tu fuego,
por la falta de tu rocío en las mañanas,
por culpa de tu ausencia.
Como mala hierba habitas en mí,
puedo arrancarte por momentos
y no percibir que tus raíces
aún se alimentan de mi dolor,
pero cuando cae la lluvia de la melancolía
reapareces, persistente,
y reconozco que sigues ahí,
abrazado a mis huesos,
tan lleno de espinas
que hincan, que lastiman.
Hoy, llueve en mí,
por eso intento no pensarte,
por eso intento olvidarte,
por eso intento ignorar
las miles de espinas
que siento en mi pecho,
por eso, hoy busco
arrancarte de raíz.