batero25
Poeta recién llegado
Malas compañías
A los ojos que no ven
a las malas despedidas,
A vinagre en las heridas
que humedecen el sostén.
A los amores no correspondidos
a las ilusiones rotas,
A los amores mal vendidos
que se ahogan en las copas.
A los días de verano
a las playas sin invierno,
A los besos de las manos
que palpitan en el cuerpo.
A las falsas promesas
a las condenadas sonrisas,
Al peor de las sorpresas
que entumecen las caricias.
A las fastidiosas alegrías
a la infame soledad,
A las malas compañías
que se quieren de verdad.
A los atentados en las bodas
a la quermes del compromiso,
A los flacos y las gordas
que se revuelcan en el piso.
A la espera que no llega
a las noches sin tejados,
A las malas que me pegan
su saliva en los labios.
A las lágrimas fingidas
a las bisagras de la boca,
A las mujeres no correspondidas
que se desesperan tamizando coca.
A los amores de cemento
a los cariños con maldad,
A los pezones mal cubiertos
que se quedan y se van.
A la fatigada mentira
a los no te quiero lastimar
A las miradas perdidas,
que se pierden de verdad.
A las segundas oportunidades
a las rosas sin botón,
A las brujas del montón
que deambulan por las calles.
A las que mal quieren
a las que olvidan,
A las que prefieren
comensales en la esquina.
A las que pedí perdón
a las que no me encontraron,
A las que con cuidado
me rompieron el corazón…
A los ojos que no ven
a las malas despedidas,
A vinagre en las heridas
que humedecen el sostén.
A los amores no correspondidos
a las ilusiones rotas,
A los amores mal vendidos
que se ahogan en las copas.
A los días de verano
a las playas sin invierno,
A los besos de las manos
que palpitan en el cuerpo.
A las falsas promesas
a las condenadas sonrisas,
Al peor de las sorpresas
que entumecen las caricias.
A las fastidiosas alegrías
a la infame soledad,
A las malas compañías
que se quieren de verdad.
A los atentados en las bodas
a la quermes del compromiso,
A los flacos y las gordas
que se revuelcan en el piso.
A la espera que no llega
a las noches sin tejados,
A las malas que me pegan
su saliva en los labios.
A las lágrimas fingidas
a las bisagras de la boca,
A las mujeres no correspondidas
que se desesperan tamizando coca.
A los amores de cemento
a los cariños con maldad,
A los pezones mal cubiertos
que se quedan y se van.
A la fatigada mentira
a los no te quiero lastimar
A las miradas perdidas,
que se pierden de verdad.
A las segundas oportunidades
a las rosas sin botón,
A las brujas del montón
que deambulan por las calles.
A las que mal quieren
a las que olvidan,
A las que prefieren
comensales en la esquina.
A las que pedí perdón
a las que no me encontraron,
A las que con cuidado
me rompieron el corazón…